No confundas sufrimiento con amor, ni superar el dolor con olvido…
Cuando perdemos a alguien, ¿Sabemos qué debemos hacer? No, ¿Verdad?
Esto es porque desde pequeños nos enseñan a cómo comportarnos en determinadas
situaciones, cómo conseguir las cosas, cómo hablar… Pero nadie nos ha enseñado
qué debemos hacer cuando alguien nos deja y nos vemos sumidos en el duelo.
Hoy hablaremos sobre 6 creencias erróneas que nos han inculcado tanto
la sociedad como en nuestros hogares para sobrellevar el duelo. Te suenan,
¿verdad?
1. “Un clavo saca otro clavo”
Nos han enseñado que para superar una pérdida debemos reemplazarla.
Por ejemplo, si se nos muere nuestro animal de compañía pues compramos otro.
Entonces ¿qué se nos está enseñando?
Reemplazar a alguien nos proporcionará el alivio que ante el dolor
buscamos. ¿Te suena la expresión “hay muchos peces en el mar“? Probablemente se
la hayas dicho a otros o te la hayan dicho a ti, sobre todo cuando se sucede
una ruptura. ¿Te alivia que te lo digan? ¿Te sientes con más fuerzas?
Un clavo saca otro clavo
No deberíamos ¡nunca! intentar reemplazar algo que nos ha importado.
Aunque haya más parejas u otro compañero que pueda venir a ocupar nuestras
vidas no será igual. ¿Por qué escapar de nuestro dolor? ¿Tan débiles somos que
no podemos con él?
2. Si sufres, sufre en soledad
Cuando alguien llora, se aparta; cuando sufrimos, queremos estar
solos. Esto nos lo han enseñado. Nunca se debe llorar en público, ¡reprime tus
sentimientos!
Ante un duelo si queremos llorar lo haremos en la intimidad. Mostrar
nuestras emociones públicamente nos avergüenza. La tristeza no se presenta
acompañada al contrario que la alegría. Esto solo nos muestra que la tristeza
no es buena, no es una emoción deseada. Pero no deseada por los demás que se
ven incómodos ante alguien triste, porque para nosotros es una emoción como
cualquier otra que nos es imposible evitar.
3. “El tiempo lo cura todo”
Otra creencia que nos han inculcado es la de que con el paso del
tiempo todo se olvida y el dolor se va. Debemos especificar: depende de la
persona y de lo que signifique para ti la persona que se ha ido.
El tiempo lo cura todo
La idea de que “el tiempo lo cura todo” viene dada porque con el
tiempo ya no estamos tan tristes como cuando la pérdida es reciente. Esto no
implica que nuestro dolor se cure. A una madre a la que un hijo se le ha
muerto, probablemente nunca logre sanar la herida que su ida le causó. Pueden
pasar años y ese dolor nunca va a encontrar calma ni sanación. Eso sí, aprendes
a vivir con ese dolor.
4. En una semana se te pasará
¿Es que acaso el duelo lleva el tiempo contabilizado? El duelo es
personal. A algunos les durará una semana, a otros meses y a otros años.
Quitarle importancia diciendo que en determinado tiempo pasará resulta cínico.
No nos olvidemos que hemos perdido a alguien. La duración dependerá de
nosotros mismos y del afecto que le tuviésemos a ese alguien. No superaremos el
duelo cuando nosotros queramos, lo superaremos cuando estemos preparados.
5. Tienes que distraerte
La distracción nos alivia y nos cura, según las creencias ¡falso!
Estar ocupados no nos distrae y, menos aún, cura nuestras heridas. A nuestras
emociones no se las puede engañar. Podemos aplazar nuestro duelo pero no acabar
con él. Tarde o temprano volverá a
aparecer y con más fuerza.
Tienes que distraerte
Acepta tu dolor, déjalo fluir. No intentes distraerte de aquello que
sientes. Acéptalo, asúmelo y siéntelo. No puedes rechazar algo que es natural,
algo que irremediablemente tiene que pasar. Aunque no quieras, aunque te
rebeles, aunque te niegues, el dolor ahí seguirá.
6. ¡Sé fuerte!
Aguantar y ser fuerte son dos principios para no desmoronarse ante una
pérdida. Contrariamente, quienes siguen estos principios son los primeros en
desmoronarse. ¿Por qué? Porque llevan el dolor por dentro. Se ponen una máscara
de entereza y fuerza, mientras que por dentro están hundidos.
He aquí la temible debilidad. Esa que no queremos que nadie note, pero
que todo el mundo ha conocido. ¿Por qué no podemos mostrarnos débiles? ¿Por qué
esa fuerza ficticia que realmente no tenemos? ¡No somos estatuas! Sentimos,
padecemos y sufrimos. Dejemos a un lado las falsas apariencias.
Estas son las 6 creencias sobre el duelo que aprendemos y que marcan
nuestras vidas. ¿Te has sentido identificado con cada una de ellas? Seguramente
sí. Continuamente, estamos evitando sentir, distrayéndonos de aquello que nos
duele, siendo fuertes cuando en realidad somos débiles… Asumamos nuestro duelo
y evitemos estas creencias que nos vuelven vulnerables. El dolor no debilita,
el dolor te hace consciente de aquello que tanto querías.
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